Suplementación nutricional a partir de los 40.

Que si, que si. Que estás rondando los cuarenta y te sientes como una rosa (o un capullo), que nada que ver con los cuarenta de tus padres, que son los nuevos treinta bla bla bla. Sólo te voy a recordar una cosa:

Tu cuerpo ha dejado de vivir de rentas.
Te sientes en pleno apogeo pero las resacas duran un eternidad, te das cuenta de que si te privas de sueño estás de un humor de perros y no puedes darle según qué trotes a tu cuerpo. Las visitas al médico, los dolores misteriosos, los problemillas tontos van surgiendo de la nada como las setas y has pasado a deportes (si es que haces) más «tranquilos».

Biológicamente nuestro cuerpo inicia su declive entre los treinta y cinco y los cuarenta años. Eso no quiere decir que vayamos a envejecer de golpe, sino que hemos llegado al punto álgido de nuestra capacidad de regeneración y a partir de este punto estamos solos. Si queremos seguir en la brecha otro puñado de décadas vamos a tener que poner mucho más de nuestra parte, vigilar los excesos y controlar la degeneración.

Afortunadamente los avances clínicos y las mejoras en la vida de las personas hace posible que nuestra esperanza de vida sea mayor, pero yo no hablo de esperanza de vida, sino de calidad. De poder sentirte bien, con energía, resistente a las infecciones y minimizando los achaques.

Suplementación a tener en cuenta al entrar en la madurez

Magnesio

El magnesio es, junto con la vitamina D, responsable de la fijación adecuada del calcio, tanto en los huesos como en los músculos. (Tiene otras muchas funciones maravillosas pero nos vamos a centrar en esta) Eso significa que puede hacer maravillas en la prevención de la osteoporosis, la rigidez muscular e incluso las afecciones cardiacas. Recuerda que el corazón es otro músculo, uno que no descansa nunca.

Cómo conseguir magnesio de modo natural:

Desde que los campos no se abonan con fertilizante natural, hace ya muchos lustros, la mayoría de las frutas y verduras perdieron su capacidad de aportar magnesio al cuerpo, así que la única fuente fiable son las semillas, donde se concentra más: Nueces, almendras, chocolate negro, linaza, chía, sésamo y en general todos los frutos secos.

Sol

Nuestra piel sintetiza vitamina D del sol. La vitamina D es necesaria pero también es muy complicada de administrar como suplemento ya que puede crear toxicidad. Así que la manera más segura es tomar al sol. No te preocupes, que no hace falta tenderse como los lagartos en la arena. Solo necesitas salir de casa y que te dé la luz durante un ratito todos los días. También hará maravillas con tu estado de ánimo.

Colágeno

A ver, no es el suplemento milagro que nos quieren hacer creer pero lo incontestable es que el colágeno tiene una función importante en la firmeza y elasticidad de los tejidos. Y el cuerpo empieza el declive de su producción pasada la adolescencia. Justo cuando esa carita de pan que tenemos se empieza a estilizar y tener un aspecto más adulto, justo ahí.

Lo mejor es que es fácil de conseguir: pies de cerdo, cabeza, callos, patitas de pollo, bacalao al pil pil o ese caldo que hacía tu madre que cuando se enfría parece gelatina. Todo eso es colágeno.  Si no comes animales procúrate unas buenas dosis de alimentos ricos en vitamina C y  proteína vegetal bien surtida de aminoácidos.

Antioxidantes

Un radical libre es como si a un elefante en mitad de un desfile le quitas el palito que sujeta con la trompa y le mantenía ocupado. Va a empezar a meter la trompa en todas partes, a cogerlo todo y a chuparlo todo. A dar por saco. El radical libre hace mas o menos lo mismo, va dando por saco a las células vecinas y desestabilizándolas. Ese estrés que sufren las celulas implica que no van a hacer sus funciones de manera óptima y van a ser más propensas al envejecimiento prematuro o a enfermar.

¿Soluciones? Frutas y verduras con mucho colorido: las rojas, las verdes muy verdes y las de color naranja, las moradas, las azules… Cuanto más color, mejor.

Omega 3-DHA

Este ácido graso tiene tres funciones maravillosas para la prevención en la madurez.

Es antiinflamatorio y previene especialmente bien las inflamaciones coronarias (la inflamación coronaria es uno de los factores de riesgo en los infartos).

Además protege las vainas de mielina del cerebro con lo que previene también la degeneración neuronal.

También se han descubierto sus beneficios en la prevención de la degeneración macular. Es decir, que previene la pérdida de visión con la edad.

Las fuentes naturales de Omega 3 son todos los pescados azules, las semillas de lino, de chía, nueces, soja (tofu), quinoa, hoja de cacahuete y el aceite de algas.

En cuanto a los pescados azules, recordar que gracias a la acción humana, los peces grandes tienes altas cantidades de mercurio y metales pesados, así que si tu fuente de omega 3 va a ser animal intenta obtenerla de ejemplares más pequeños: boquerones, sardinas, arenques, caballa…

 Spirulina-Chlorella

Si estás de bajón y crees que necesitas un chute extra de vitaminas puedes tirar de suplementos sintetizados, que son los multivitamínicos que sueles encontrar en las farmacias, o tomarlos en su estado más natural. Yo le tengo especial cariño a estas dos micro-algas. Ambas, con sus diferencias, son ricas en vitaminas hidrosolubles y oligoelementos. Tanto como para convertirse por si solas en un sustituto natural de los suplementos tradicionales. Se pueden encontrar en cápsulas, en comprimidos o en polvo suelto.  El sabor de estas algas es bastante intenso y particular, así que si no sabes muy bien donde te metes, te aconsejo que las consigas en cápsulas.

Llega la hora de cambiar actitudes

En realidad, más que tener una lista de cosas por hacer por tu salud, lo interesante sería que el cuidado de uno mismo saliese de un modo natural. No tenemos que estar pensando en cuantos antioxidantes le echamos al cuerpo si comemos frutas y verduras a diario. No debemos preocuparnos en exceso por aquello que aparentemente necesitamos si ya vamos creando unos hábitos que nos ayudan a estar al día sin esfuerzo.

Tenemos todos que encontrar ese rincón perdido en la agenda y regalarnos un poco más de ejercicio. Deberíamos aprender a comer mejor y beber mejor, disfrutar de los placeres sin caer en los excesos… En fin, madurar un poco.

Para que te ayude en tu proceso de adaptación a una alimentación más sana y llena de todo aquello que necesitamos te voy a recomendar una app que se llama Daily Dozen, disponible para Iphone y Android

Es una app gratuíta hecha por voluntarios y apoyada en el trabajo del Dr Michael Greger sobre nutrición basada en plantas.  En ella cada día te hace una especie de check list sobre lo que has comido ese día y de esa manera llevas un control real de cómo está mejorando tu alimentación o lo que necesitas cambiar.

Está muy bien porque casi se convierte en un juego ver cuantas casillas cubres cada día.

¿La conocías? ¿Sabes de alguna otra aplicación interesante para cuidar de nuestra salud?

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